Sensibilidad
Escuchamos antes de proyectar. Necesitamos entender a la persona que habitará el espacio: sus ritmos, su forma de descansar, cómo recupera energía, qué la agota. Sin eso, cualquier criterio científico queda flotando sin contexto real.
La neurociencia del entorno es personalizada. El mismo espacio puede activar o calmar según quién lo habite y en qué momento del día.
